Mudarse a España puede cambiar considerablemente la cantidad de impuestos que paga sobre su salario, sus inversiones, sus inmuebles y su empresa.
La mayoría de las personas que están pensando en trasladarse desde Estados Unidos no empiezan preguntándose qué formulario tendrán que presentar. Su preocupación es mucho más directa:
¿Cuánto me costará fiscalmente vivir en España?
Y, poco después, aparece una segunda pregunta:
¿Existe alguna forma legal de reducir ese coste?
La respuesta depende principalmente de tres decisiones:
- Si se convertirá en residente fiscal en España.
- Si tributará por el IRPF ordinario o puede acogerse a la denominada Ley Beckham.
- Qué tipo de ingresos tiene: salario, negocio, dividendos, alquileres, ganancias patrimoniales o una combinación de todos ellos.
Dos estadounidenses con los mismos ingresos totales pueden pagar cantidades muy diferentes si uno vive de un salario, otro obtiene dividendos y ganancias de inversiones, o uno de ellos puede acogerse a la Ley Beckham y el otro no.
Por eso, el análisis debe realizarse antes de mudarse, no cuando ya ha terminado el primer año fiscal en España.
Pueden darse diferentes situaciones:
- Si no es residente fiscal en España, normalmente tributará aquí solo por determinadas rentas españolas como no residente.
- Si se convierte en residente ordinario, España puede gravar su renta mundial en su declaración de la renta anual.
- Si puede acogerse a la Ley Beckham, algunas rentas extranjeras pueden quedar fuera de la tributación española y su salario puede beneficiarse de un tipo fijo del 24 % hasta 600.000 euros.
1. ¿Se convertirá en residente fiscal en España?
Antes de estimar cuánto pagará, hay que determinar si España lo considerará residente fiscal.
Con carácter general, puede ser residente fiscal español cuando:
- permanece en España más de 183 días durante el año natural;
- tiene en España el núcleo principal o la base de sus actividades o intereses económicos;
- o concurre la presunción relacionada con la residencia habitual en España del cónyuge no separado legalmente y los hijos menores dependientes.
Las ausencias esporádicas pueden computarse como días de permanencia, salvo que se acredite la residencia fiscal en otro país.
Ejemplo: llegada en febrero
Una persona llega a España el 1 de febrero de 2027 y permanece aquí el resto del año.
Superará los 183 días y, normalmente, será residente fiscal en España durante 2027.
Si tributa por el régimen ordinario, España puede exigirle declarar la renta mundial del ejercicio, no únicamente la percibida después de su llegada.
Ejemplo: llegada en septiembre
Una persona llega el 1 de septiembre y no había estado anteriormente en España durante ese año.
Probablemente no superará los 183 días. Sin embargo, todavía deberá comprobar:
- si su centro económico se ha trasladado a España;
- dónde reside su familia;
- si existen estancias anteriores o ausencias esporádicas;
- y si el convenio entre España y Estados Unidos debe resolver una posible doble residencia.
España no aplica con carácter general un sistema automático de “split year” que divida el ejercicio en una parte residente y otra no residente. La fecha de la mudanza puede, por tanto, alterar sustancialmente el coste fiscal del primer año.
2. ¿Qué ocurre si tributa por el IRPF ordinario?
Un residente fiscal ordinario tributa en España, con carácter general, por su renta mundial.
Esto puede incluir:
- salario pagado por una empresa española;
- salario pagado por una empresa estadounidense;
- dividendos de acciones de Estados Unidos;
- intereses bancarios;
- alquileres de inmuebles estadounidenses;
- pensiones;
- venta de acciones;
- criptomonedas;
- beneficios o distribuciones de una empresa;
- determinadas rentas procedentes de una LLC.
El salario y otras rentas de la base general tributan mediante una escala progresiva estatal y autonómica. Por tanto, el tipo no se aplica de forma uniforme a todo el ingreso: las primeras partes de la renta tributan a tipos inferiores y las partes superiores a tipos más elevados. En Andalucía, por ejemplo, la escala autonómica va actualmente del 9,5 % al 22,5 %, a la que debe añadirse la escala estatal.
Los dividendos, intereses y muchas ganancias patrimoniales se integran normalmente en la base del ahorro, cuyos tipos conjuntos para 2025 son del 19 %, 21 %, 23 %, 27 % y 30 %, por tramos.
3. ¿Qué es la Ley Beckham y por qué debe estudiarla antes de mudarse?
La denominada Ley Beckham es un régimen fiscal especial para determinadas personas que adquieren la residencia fiscal española como consecuencia de su desplazamiento a España.
Aunque continúan siendo contribuyentes del IRPF, calculan su impuesto aplicando determinadas reglas del Impuesto sobre la Renta de no Residentes.
El régimen se aplica durante:
- el año en el que se produce el cambio de residencia;
- y los cinco ejercicios siguientes.
La opción se comunica mediante el modelo 149 y la declaración anual se presenta mediante el modelo 151.
Sus tres grandes ventajas potenciales
1. El salario tributa al 24 % hasta 600.000 euros
Los rendimientos sujetos a la escala general especial tributan:
- al 24 % hasta 600.000 euros;
- al 47 % sobre el exceso.
Esta ventaja puede ser relevante porque, en el régimen ordinario, una parte del salario puede alcanzar tipos marginales cercanos o superiores al 45 %, dependiendo de la comunidad autónoma.
2. Determinadas rentas extranjeras pueden no tributar en España
Un residente ordinario declara generalmente su renta mundial.
En cambio, bajo la Ley Beckham se aplican reglas territoriales similares a las del Impuesto sobre la Renta de no Residentes. Como consecuencia, determinados dividendos, intereses, alquileres o ganancias patrimoniales de fuente extranjera pueden quedar fuera del impuesto español.
Pero existe una aclaración fundamental:
Los rendimientos del trabajo obtenidos durante la aplicación del régimen se consideran, con carácter general, obtenidos en España.
Por tanto, un salario pagado por una empresa estadounidense no queda sin tributar en España simplemente porque el empleador o la cuenta bancaria estén en Estados Unidos.
3. Puede limitar la exposición del patrimonio extranjero
Un residente ordinario puede quedar sujeto a la tributación patrimonial española por bienes y derechos situados en todo el mundo.
El contribuyente acogido a la Ley Beckham queda normalmente sujeto al Impuesto sobre el Patrimonio por obligación real, centrada principalmente en los bienes y derechos situados en España.
Esta diferencia puede ser muy relevante para una persona con:
- una cartera importante de inversiones estadounidenses;
- inmuebles en Estados Unidos;
- participaciones empresariales;
- o un elevado patrimonio financiero extranjero.
4. ¿Quién puede acogerse a la Ley Beckham?
No puede solicitarla cualquier persona que se mude a España.
En términos generales, debe:
- convertirse en residente fiscal español como consecuencia del desplazamiento;
- no haber sido residente fiscal en España durante los cinco ejercicios anteriores;
- trasladarse por alguna de las causas profesionales o empresariales admitidas;
- cumplir los requisitos concretos de su categoría;
- presentar la opción dentro del plazo correspondiente.
Entre los principales perfiles se encuentran:
Empleados
Personas que se trasladan a España como consecuencia de un contrato de trabajo o de una relación laboral.
Teletrabajadores internacionales
Trabajadores que se desplazan a España para realizar a distancia una actividad laboral para una empresa extranjera mediante medios informáticos y telemáticos.
La ley contempla expresamente a determinados trabajadores con visado de teletrabajo internacional.
Administradores de sociedades
Puede incluir a determinados administradores, aunque deben revisarse:
- la naturaleza de la sociedad;
- el porcentaje de participación;
- la existencia de vinculación;
- la remuneración;
- y la verdadera causa del desplazamiento.
Emprendedores
Personas que se trasladan para realizar en España una actividad oficialmente calificada como emprendedora conforme al procedimiento legal correspondiente. No basta con crear una sociedad o declarar que el proyecto es innovador.
Profesionales altamente cualificados
Determinados profesionales que prestan servicios a empresas emergentes o desarrollan actividades de formación, investigación, desarrollo e innovación, cumpliendo los requisitos específicos.
¿Quién normalmente no puede acogerse?
No suele ser suficiente:
- mudarse a España para jubilarse;
- vivir exclusivamente de inversiones;
- comprar una vivienda;
- tener una LLC sin una causa profesional admisible;
- o continuar como autónomo tradicional prestando servicios a diferentes clientes, salvo que la actividad encaje en alguna de las categorías especiales previstas.
5. ¿Cuánto podría pagar con el IRPF ordinario y con la Ley Beckham?
Los siguientes cálculos son estimaciones orientativas.
Se utilizan para mostrar el orden de magnitud de la diferencia y parten, de forma simplificada, de una persona:
- soltera;
- sin hijos;
- residente en Andalucía;
- sin deducciones especiales;
- con ingresos salariales;
- y sin incluir cotizaciones a la Seguridad Social.
El resultado real dependerá de la comunidad autónoma, los gastos deducibles, la situación familiar, la cotización, la composición de la remuneración y otras circunstancias.
Comparación orientativa únicamente sobre el salario
| Salario bruto anual | IRPF ordinario aproximado | Ley Beckham | Posible diferencia |
|---|---|---|---|
| 40.000 € | 8.000–9.000 € | 9.600 € | El régimen ordinario podría ser mejor |
| 50.000 € | 11.500–12.500 € | 12.000 € | Resultado muy parecido |
| 60.000 € | 15.000–16.500 € | 14.400 € | Ahorro moderado |
| 80.000 € | 23.500–25.000 € | 19.200 € | Ahorro aproximado de 4.000–6.000 € |
| 100.000 € | 32.000–34.000 € | 24.000 € | Ahorro aproximado de 8.000–10.000 € |
| 150.000 € | 54.000–57.000 € | 36.000 € | Ahorro aproximado de 18.000–21.000 € |
| 200.000 € | 76.000–80.000 € | 48.000 € | Ahorro aproximado de 28.000–32.000 € |
| 300.000 € | 120.000–125.000 € | 72.000 € | Ahorro aproximado de 48.000–53.000 € |
¿A partir de qué salario puede interesar?
No existe un umbral universal.
Como orientación:
- Por debajo de 50.000 euros, el régimen ordinario puede ser mejor.
- Entre 50.000 y 70.000 euros, la diferencia salarial suele ser limitada.
- Entre 70.000 y 100.000 euros, ya merece una comparación detallada.
- Por encima de 100.000 euros, el ahorro salarial puede ser significativo.
- Si existen además inversiones, alquileres o ganancias extranjeras, la Ley Beckham puede ser interesante incluso con un salario inferior.
La decisión no debe basarse únicamente en el salario. Debe compararse el coste total durante los seis ejercicios.
6. Cinco casos prácticos
Caso 1. Trabajador remoto con un salario estadounidense de 60.000 euros
Situación
Emily trabaja para una compañía estadounidense y se traslada a España con su contrato actual.
Realizará todo su trabajo desde su vivienda española y cobrará 60.000 euros anuales, aunque el salario se ingrese en una cuenta de Estados Unidos.
No tiene inversiones relevantes.
IRPF ordinario
Su impuesto español podría situarse, de manera aproximada, entre:
15.000 y 16.500 euros.
Ley Beckham
Su salario tributaría, de forma simplificada:
60.000 € × 24 % = 14.400 €
Posible ahorro
Entre 600 y 2.100 euros anuales.
¿Podría acogerse?
Podría hacerlo si:
- el desplazamiento está vinculado correctamente a su trabajo remoto;
- cumple el requisito de no residencia previa;
- la relación laboral está documentada;
- y presenta la opción dentro de plazo.
¿Le interesa?
Probablemente merece estudiarlo, pero el ahorro salarial no sería enorme. Puede resultar más interesante si espera:
- aumentos salariales;
- bonus;
- stock options;
- dividendos;
- o ganancias de inversiones.
Caso 2. Directivo con un salario de 150.000 euros
Situación
Robert se traslada a España para ocupar un puesto directivo.
Percibirá un salario anual de 150.000 euros y no tiene otras rentas importantes.
IRPF ordinario
Su cuota podría situarse aproximadamente entre:
54.000 y 57.000 euros.
Ley Beckham
150.000 € × 24 % = 36.000 €
Posible ahorro
Entre 18.000 y 21.000 euros al año.
Si la diferencia se mantuviera durante seis ejercicios, el ahorro acumulado podría superar los 100.000 euros.
¿Podría acogerse?
Probablemente sí, si el traslado se produce como consecuencia del puesto de trabajo y se cumplen los demás requisitos.
Conclusión práctica
Este es el perfil clásico en el que la Ley Beckham debe analizarse antes de firmar la estructura definitiva de contratación.
Caso 3. Salario de 120.000 euros, dividendos y venta de acciones
Situación
Laura se muda a España para trabajar como empleada de una empresa tecnológica.
Obtiene:
- salario: 120.000 euros;
- dividendos de acciones estadounidenses: 30.000 euros;
- ganancia por venta de acciones estadounidenses: 100.000 euros.
IRPF ordinario
Salario
La tributación aproximada podría rondar:
42.000–44.000 euros.
Dividendos y ganancia
La base del ahorro sería:
30.000 € + 100.000 € = 130.000 €
Aplicando la escala del ahorro:
- primeros 6.000 euros al 19 %: 1.140 euros;
- siguientes 44.000 euros al 21 %: 9.240 euros;
- siguientes 80.000 euros al 23 %: 18.400 euros.
Tributación aproximada del ahorro: 28.780 euros.
Coste español aproximado
Entre 70.000 y 73.000 euros, antes de considerar la posible deducción por impuestos pagados en Estados Unidos.
Ley Beckham
Salario
120.000 € × 24 % = 28.800 €
Dividendos y venta de acciones
Si son rentas de fuente estadounidense y no existe una circunstancia que las convierta en renta de fuente española, podrían quedar fuera del impuesto español durante el régimen.
Coste español aproximado
28.800 euros.
Posible diferencia española
Aproximadamente 41.000–44.000 euros en ese año.
¿Podría acogerse?
Sí, porque se traslada como empleada, siempre que cumpla los demás requisitos.
La verdadera ventaja
En este caso, el principal ahorro no procede únicamente del 24 % sobre el salario. Procede también del posible tratamiento territorial de los dividendos y de la ganancia estadounidense.
Caso 4. Salario, alquiler en Estados Unidos e inversiones
Situación
James se traslada a España como empleado y percibe:
- salario: 90.000 euros;
- alquiler neto de una vivienda en Florida: 25.000 euros;
- dividendos: 20.000 euros;
- intereses: 5.000 euros.
IRPF ordinario
Salario
Impuesto aproximado:
28.000–30.000 euros.
Alquiler
El alquiler estadounidense se calcularía conforme a las reglas españolas. Su tributación dependería de los gastos que España admita, la amortización, el tipo de cambio y los impuestos estadounidenses.
Para visualizar el coste, supongamos una carga española bruta aproximada de:
8.000 euros.
Dividendos e intereses
Base del ahorro:
25.000 euros.
Impuesto aproximado:
- 6.000 euros al 19 %: 1.140 euros;
- 19.000 euros al 21 %: 3.990 euros.
Total: 5.130 euros.
Coste español aproximado
Entre 41.000 y 43.000 euros, antes de deducciones por doble imposición.
Ley Beckham
Salario
90.000 € × 24 % = 21.600 €
Rentas extranjeras
El alquiler, los dividendos y los intereses estadounidenses podrían quedar fuera del impuesto español si se consideran de fuente extranjera.
Posible diferencia española
Aproximadamente 19.000–21.000 euros al año.
¿Podría acogerse?
Sí, si su traslado se produce por la relación laboral admisible.
Caso 5. Propietario de una LLC estadounidense
Situación
Daniel tiene una LLC de consultoría en Estados Unidos.
La LLC obtiene un beneficio anual de 180.000 euros. Daniel se muda a España y continúa trabajando, negociando con clientes y dirigiendo la empresa desde su domicilio español.
¿Cuánto pagará?
Aquí no puede utilizarse directamente la fórmula:
180.000 euros × 24 %.
Antes hay que determinar:
- si España considera la LLC transparente o una entidad separada;
- si el beneficio se atribuye directamente a Daniel;
- si Daniel obtiene una renta profesional;
- si existe un establecimiento permanente en España;
- si la empresa puede considerarse dirigida efectivamente desde España;
- si lo que recibe es salario, dividendo o distribución.
Si el beneficio se tratara como rendimiento personal de una actividad económica sujeto al IRPF ordinario, su cuota podría superar aproximadamente los 65.000–70.000 euros, además de posibles cotizaciones y obligaciones empresariales.
¿Puede acogerse a la Ley Beckham?
No automáticamente.
Tener una LLC no da derecho al régimen.
Podría estudiarse si Daniel:
- pasa a ser empleado de una estructura válida;
- se desplaza como administrador cumpliendo los requisitos;
- desarrolla una actividad oficialmente calificada como emprendedora;
- o actúa como profesional altamente cualificado dentro de los supuestos legales.
¿Qué ventaja podría obtener?
Si, después de un análisis previo, pudiera percibir válidamente un salario de 150.000 euros bajo una estructura compatible:
- IRPF ordinario aproximado: 54.000–57.000 euros;
- Ley Beckham: 36.000 euros;
- diferencia salarial: 18.000–21.000 euros.
Pero la Ley Beckham no eliminaría por sí sola:
- la tributación de la LLC;
- la posible residencia fiscal de la sociedad;
- el establecimiento permanente;
- ni la tributación de sus distribuciones.
La planificación debe realizarse antes de dirigir la empresa desde España.
7. ¿Qué ocurre si solo vive de inversiones?
Supongamos que una persona no trabaja y recibe:
- dividendos: 60.000 euros;
- intereses: 20.000 euros;
- alquiler estadounidense: 30.000 euros;
- y prevé vender acciones con una ganancia de 500.000 euros.
Puede parecer el perfil perfecto para la Ley Beckham, porque el posible ahorro sería enorme.
Sin embargo, existe un problema:
La Ley Beckham no se concede por tener inversiones extranjeras.
La persona necesita trasladarse por una causa profesional, laboral o empresarial admitida.
Si se muda únicamente para vivir de su patrimonio, normalmente no podrá optar por el régimen.
Coste de vender acciones como residente ordinario
Una ganancia de 500.000 euros generaría aproximadamente:
- 6.000 euros al 19 %: 1.140 euros;
- 44.000 euros al 21 %: 9.240 euros;
- 150.000 euros al 23 %: 34.500 euros;
- 100.000 euros al 27 %: 27.000 euros;
- 200.000 euros al 30 %: 60.000 euros.
Impuesto español aproximado: 131.880 euros.
Esto muestra por qué debe revisarse la fecha de venta antes de adquirir la residencia fiscal española.
No significa que cualquier venta anterior a la mudanza quede automáticamente sin coste: también deben analizarse la normativa estadounidense, el convenio, el estado de residencia y la verdadera fecha de transmisión. Pero la diferencia temporal puede ser enorme.
8. La Ley de Startups: qué es y a quién puede beneficiar
La Ley de Startups no es otro régimen de tributación personal y no beneficia automáticamente a cualquier persona que cree una sociedad.
Es el nombre habitual de la Ley 28/2022, dirigida a fomentar las empresas emergentes y atraer talento, inversión y emprendimiento.
Su relación con esta guía es doble.
Amplió el acceso a la Ley Beckham
La reforma amplió los perfiles potencialmente elegibles, incluyendo determinados:
- teletrabajadores internacionales;
- emprendedores;
- administradores;
- profesionales altamente cualificados;
- profesionales dedicados a investigación, desarrollo e innovación.
También redujo de diez a cinco los ejercicios anteriores durante los cuales el solicitante no podía haber sido residente fiscal español.
Puede beneficiar a una empresa emergente certificada
Una empresa que obtiene la condición legal de empresa emergente puede acceder, si cumple los requisitos, a ventajas como un tipo reducido del Impuesto sobre Sociedades y determinados incentivos relacionados con inversión y retribución mediante participaciones.
Pero estas ventajas corresponden a una categoría concreta de empresa innovadora certificada. No se aplican automáticamente a una consultoría, una sociedad patrimonial o cualquier pequeña empresa creada por una persona extranjera.
Ejemplo sencillo
Un fundador estadounidense se traslada para desarrollar en España un proyecto tecnológico innovador.
La estructura puede requerir estudiar por separado:
- Si la sociedad puede ser reconocida como empresa emergente.
- Si el fundador puede acceder a la Ley Beckham como emprendedor, administrador o profesional cualificado.
- Cómo tributará su salario.
- Cómo tributarán sus participaciones y stock options.
- Qué ocurrirá cuando venda la empresa.
- En qué orden deben producirse el desplazamiento, la constitución, el nombramiento y el inicio de la actividad.
La Ley de Startups puede abrir la puerta a determinados beneficios, pero no convierte automáticamente a todo fundador en beneficiario de la Ley Beckham.
En este punto conviene insertar un enlace interno a tu artículo específico:
Hacienda endurece el acceso a la Ley Beckham para emprendedores y administradores de nuevas sociedades: qué está ocurriendo y cómo evitar una denegación.
9. Tabla rápida: ¿debería estudiar la Ley Beckham?
| Situación | ¿Debería estudiarla? | Razón |
|---|---|---|
| Salario de 40.000 € | No suele ser prioritaria | El IRPF ordinario puede ser menor |
| Salario de 60.000 € | Sí, pero la diferencia puede ser pequeña | Dependerá de familia, bonus e inversiones |
| Salario de 80.000–100.000 € | Sí | El ahorro salarial empieza a ser relevante |
| Salario de 150.000 € | Claramente sí | Puede ahorrar cerca de 20.000 € al año |
| Salario alto y dividendos estadounidenses | Muy importante | Puede combinar ahorro salarial y territorial |
| Empleado con futura venta de acciones | Muy importante | La diferencia puede ser de decenas de miles |
| Teletrabajador de una empresa estadounidense | Sí | Puede encajar en la ampliación del régimen |
| Propietario de LLC | Sí, pero requiere análisis previo | La LLC puede generar problemas adicionales |
| Emprendedor innovador | Sí | Puede encajar si obtiene la calificación adecuada |
| Autónomo tradicional con múltiples clientes | Acceso difícil | La actividad ordinaria puede quedar fuera |
| Jubilado que vive de su pensión | Normalmente no | Falta una causa de desplazamiento admisible |
| Inversor que no trabaja | Normalmente no | El patrimonio no concede acceso por sí solo |
10. ¿Qué debe analizar antes de abandonar Estados Unidos?
La fecha de llegada
Determine si superará los 183 días y en qué ejercicio puede convertirse en residente fiscal.
Su salario y forma de contratación
Compruebe:
- quién será su empleador;
- desde dónde trabajará;
- si tendrá nómina española;
- si seguirá contratado por una empresa estadounidense;
- y si la estructura permite solicitar la Ley Beckham.
Sus inversiones
Revise:
- dividendos previstos;
- acciones con ganancias latentes;
- fondos y ETF;
- criptomonedas;
- stock options;
- RSU;
- venta prevista de participaciones.
Sus inmuebles
Analice:
- alquileres estadounidenses;
- venta de la vivienda;
- gastos deducibles;
- amortización;
- e impuestos pagados en Estados Unidos.
Su LLC o sociedad
Estudie:
- clasificación fiscal en España;
- lugar de dirección efectiva;
- establecimiento permanente;
- salario y distribuciones;
- operaciones vinculadas;
- y posible reestructuración antes del traslado.
Su patrimonio
Compruebe la posible exposición a:
- Impuesto sobre el Patrimonio;
- Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas;
- obligaciones informativas de activos extranjeros;
- y tributación posterior al terminar la Ley Beckham.
El año séptimo
La Ley Beckham no es permanente.
Cuando termina, el contribuyente pasa normalmente al régimen ordinario y España puede comenzar a gravar su renta y patrimonio mundial.
Por eso, una comparación correcta no debe calcular únicamente el ahorro durante los seis años. También debe estudiar:
- qué activos tendrá al terminar;
- qué inversiones prevé vender;
- si permanecerá en España;
- y qué reorganización puede necesitar antes del cambio de régimen.
11. ¿Seguirá declarando en Estados Unidos?
Los ciudadanos estadounidenses continúan normalmente sujetos a obligaciones fiscales federales sobre su renta mundial aunque vivan en España.
Esto no significa necesariamente pagar dos veces el impuesto completo. Pueden intervenir:
- el convenio entre España y Estados Unidos;
- el Foreign Tax Credit;
- la Foreign Earned Income Exclusion;
- y otros mecanismos.
Sin embargo, la coordinación no siempre es perfecta. Pueden existir diferencias sobre:
- el tratamiento de una LLC;
- el ejercicio en que se reconoce una renta;
- la base de adquisición de las acciones;
- las pensiones;
- los gastos deducibles;
- o el país al que corresponde eliminar la doble imposición.
Los ejemplos de esta guía muestran principalmente el posible coste español. La posición estadounidense debe calcularse de forma coordinada con el profesional que prepara las declaraciones en Estados Unidos.
Conclusión: antes de mudarse necesita una comparación con números
La pregunta no debería ser únicamente:
«¿Seré residente fiscal en España?»
La pregunta útil es:
¿Cuánto pagaré si tributo por el régimen ordinario, cuánto pagaría con la Ley Beckham y qué debo hacer antes de mudarme para no perder una opción fiscal importante?
Una persona con un salario de 40.000 euros puede pagar menos bajo el IRPF ordinario.
Una persona con un salario de 150.000 euros podría ahorrar alrededor de 20.000 euros anuales con la Ley Beckham.
Una persona con salario, dividendos y ganancias estadounidenses podría alcanzar un ahorro todavía mayor.
Y una persona que prevé vender acciones o una empresa puede enfrentarse a una diferencia fiscal superior a 100.000 euros según la fecha de venta, su residencia y el régimen aplicable.
La Ley Beckham puede ser una herramienta muy valiosa, pero:
- no es automática;
- no sirve para todos;
- tiene un plazo;
- y necesita una causa válida de desplazamiento.
La planificación debe realizarse mientras la persona todavía está en Estados Unidos.
Planificación fiscal para estadounidenses que se trasladan a España
En Cervantes Alarcón Consulting analizamos el coste fiscal del traslado antes de que el contribuyente adopte decisiones difíciles de corregir.
El estudio puede incluir:
- determinación del año de residencia fiscal;
- estimación del IRPF ordinario;
- comprobación de los requisitos de la Ley Beckham;
- comparación del coste durante seis ejercicios;
- salarios españoles y estadounidenses;
- dividendos, intereses y ganancias patrimoniales;
- inmuebles situados en Estados Unidos;
- LLC, corporations y startups;
- patrimonio e inversiones extranjeras;
- operaciones previstas antes y después de la mudanza;
- y coordinación con el asesor fiscal estadounidense.
Dos personas con los mismos ingresos pueden pagar cantidades completamente diferentes.
Por eso, antes de fijar la fecha del traslado, conviene obtener una respuesta personalizada a tres preguntas:
¿Cuándo me convertiré en residente fiscal?
¿Puedo acogerme a la Ley Beckham?
¿Cuánto pagaría realmente bajo cada alternativa?